22 abril 2013

Como abordar la sexualidad en la infancia


El pasado viernes estuve en una charla sobre como abordar el tema de la sexualidad en la infancia y salí encantada. Impartido por Valentina de Crecer Juntos con Arte y organizado por Besos y Brazos.
Os recomiendo, si os es posible, acudir a alguna charla o taller de este tipo porque resulta súper sano para liberarnos un poco de la carga y represión que este tema nos implica a ciertas generaciones, en las que rara vez se ha tratado el tema en el ámbito familiar.

Y por supuesto, acudid a algún taller de Crecer juntos con Arte, os encantará.

La verdad es que para cualquier persona sana leer sexualidad y niños en la misma frase suele suponer que se nos ponga el estómago del revés debido a que este tema suele tratarse con ciertos actos y abusos repulsivos. Pero, aunque los niños son ángeles por muchas cosas, por carecer de organos sexuales no es una de ellas, por lo que, desde antes de nacer ya tienen sexualidad igual que tienen tacto, gusto...
No quiero ni puedo contar más de tres horas en un post que sería infinito, pero si narrar un poco algunas partes.
Es importante tratar el tema con naturalidad, responder a las preguntas igual que respondemos a cuálquier otra, sin transmitir miedo, nerviosismo, enfado, duda...para asegurar así que no sentirán rechazo a hablarnos ellos mismos sobre esto.
Ante estas situaciones además, debemos ver que es exactamente lo que preguntan, que será diferente según la edad y fase en que se encuentren, pues así podremos responder más fácilmente y de modo más concreto.
Lo mejor es llamar a las cosas por su nombre, en lugar de inventar palabras o formas de llamarlo que les hagan, según crezcan, verlo como un tabú, y dejarles explorar igual que lo hacen con el resto del cuerpo, que vean que hay niños y niñas y que son diferentes, e incluso apoyarnos en libros infantiles donde esto se ve, y pensar siempre porque lo hacen, que edad tienen y que saben y que no saben del sexo, porque no son adultos.

Es importante ir enseñandoles el tema de la intimidad, y como pueden poner límites a todo lo que hacen, delimitando y dejando claro lo que les gusta y lo que no y entendiendo que a otros les puede pasar igual.
También hay que detectar y respetar la etapa en la que empiezan a sentir pudor y vergüenza, invitandoles a pedir espacio e intimidad cuando lo necesiten.
Como he dicho al principio, ha resultado casi liberador de cara al futuro, no tanto a hablar de sexo en la adolescencia como a afrontar etapas de descubrír y explorar su cuerpo, porque tarde o temprano, sean niños o niñas, lo harán.

Hay un tema duro relacionado con esto, los abusos. Nadie quiere pensar que su hijo pueda sufrir abusos sexuales de algún tipo pero es algo que ocurre y está ahí, por lo que enseñar a nuestros hijos a decidir sobre sus actos le ayudará a afrontar una situación así, a negarse y detectar que puede no ser correcto, a poner límites por si mismos si algo que está ocurriendo no les gusta, a hablar de los órganos sexuales por su nombre y de forma normal de tal modo que sepan explicar que pasa, y a sentirse libres para hablarnos de cualquier tema sin miedo a enfados, represalias, cambios de tema o cuentos irreales, sabiendo que estamos ahí para ayudarles y protegerles.
También de cara al futuro les ayudará a tener relaciones sanas, a cuidarse y respetarse ellos y a respetar al otro.

Una vez más, en la búsqueda de información, uno se encuentra con todo tipo de cosas absurdas, como las que se dicen en pediatra al dia...al leerlo me pareció estar con un libro editado en los 60; ¿Como se puede decir, respecto a la homosexualidad, que si un niño se viste de mujer a menudo, debe ser controlado por el pediatra y corregido? ¿Y que pasemos a nuestros bebes a os 60 días a su habitación para evitar trastornos futuros? Hay que escoger muy bien la información porque la red nos satura y en ocasiones perdemos la perspectiva.

La verdad es que es un tema extenso, muy interesante y lleno de información errónea o desinformación, así que como siempre, sentido común y, si nos vemos dudosos, si necesitamos apoyo, consejo profesional porque somos padres pero eso no significa que lo tengamos que saber todo.